Hacer rankings de todo mola, reconócelo. Los Oscar, Eurovisión, la Liga Fantástica con los colegas… Vale, vale… También somos conscientes de que este tipo de categorías por posiciones cansan, y que Internet está repleto de posts y artículos tipo “Los 5 mejores…”, “Los 6 más efectivos…”, “Los 7 magníficos del espacio” (Ups, creo que esto último se nos coló) Aun así, somos conscientes de que este artículo de marketing directo que hemos desarrollado para ti te va a gustar ¡Porque te va a resultar útil! Venga, va, reconócelo ¿Acaso no te gustaría saber cuáles son, actualmente, las 3 tácticas más efectivas a la hora de realizar campañas de correo directo?

Como en cualquier acción de marketing, el primer paso en el marketing por correo directo es determinar qué se quiere comunicar y a quién se quiere comunicar. A continuación, según esas necesidades, se decide qué formato de correo directo resultará el más efectivo para ello. ¿Correo automatizado? ¿Postal? ¿Correo directo con sobre de ventana? (¡Todo un clásico!) La verdadera pregunta es ¿Cómo elijo uno? ¿Qué tipo de envío debo emplear para generar clientes potenciales o vender mi producto?

Lo que sí queremos avanzarte es esta máxima (por favor, repítelo como mantra hasta que te explote el cerebro) No elijas el formato del correo directo a utilizar solo en función de su coste. Piensa que el formato adecuado es el que realmente conseguirás amortizar, además de mejorar la rentabilidad de la inversión. El truco es tomar esa decisión en función de lo que te funciona en la mayoría de las ocasiones. No intentes reinventar la rueda hasta que hayas probado las opciones de campaña de tu correo directo en varias ocasiones.

Medalla de broce para: ¡La carta comercial clásica!

Si nunca has realizado una campaña de correo directo previamente, esta opción suele ser la más recomendable. Piensa que es la que más se utiliza porque, sencillamente, es la que más funciona. Pero también has de ser consciente de que, hasta la cosa más sencilla, dispone de un estudio técnico que garantice su probabilidad de éxito:

  • ¡El tamaño sí importa! Sobre tipo #10, con una sola ventana (10.4 x 21.9 centímetros)
  • Carta personalizada de una o dos páginas con la dirección dispuesta para que se pueda ver a través de la ventana del sobre
  • Dispositivo de respuesta personalizado incluido dentro de la carta (Y si es un retorno, con la opción de “franquear en destino” ¡Que un sello no te arruine un lead!)
  • Si empleas la opción retorno, incluye un sobre tipo #9 (9.8 x 22.5 centímetros) para la respuesta de tu target
  • Folleto de respuesta para ser rellenado por el usuario (Seguimos en la opción retorno, eh)
  • Y, en la mayoría de los casos, si incluyes elementos adicionales en la carta, estos pueden ayudar a mejorar las tasas de respuesta (Algún elemento publicitario troquelado, una tarjeta de fidelización…)

Medalla de plata para: ¡El Snap Pac!

No te confundas, el Snap Pac no es un pack de patatas, cortezas y aceitunas. Cuando hablamos de Snap Pac, nos referimos a la típica carta que es en sí misma un sobre, con los laterales troquelados para poder abrirla (¡Efectivamente! Es el formato típico de las multas o de los comunicados de los Ayuntamientos)

Los elementos contenidos pueden ser muy similares a los que incluye la carta comercial tradicional; aunque sus limitaciones son más, debido a la tipología del propio formato. Piensa en el Snap Pac cuando necesites una comunicación sencilla y directa.

El formato más típico en las campañas de Snap Pac es el autosobre personalizado de 15X22 centímetros; el cual incluye una carta, el formulario de respuesta, y el sobre para enviar la misma (¡Recuerda el concepto “Franquear en destino”!)

Si tu sector es la empresa pública, la banca, los seguros, o una asociación o entidad ¡este es tu formato! Y no lo decimos por decir (que podríamos, es cierto) sino porque es en estos sectores donde las estadísticas indican que es el formato de correo directo con mayor índice de éxito.

El oro es para… ¡El tríptico! (O díptico, o folleto comercial…)

Solo después de haber probado uno o ambos de los anteriores formatos, te recomendamos que pases a la opción del folleto comercial sin sobre. Puede sonar contradictorio ¿verdad? Pues puede que sí o puede que… No. No y mil veces no. Esta es la opción que mejor tasa de conversión y retorno suele dar, pero recomendamos que se emplee después de utilizar alguna de las otras dos porque es la que más elaboración y desarrollo puede tener (Y ojo que decimos desarrollo y no coste)

El folleto comercial suele consistir en un folleto doblado (en dos, tres o cuatro pliegues) con un cupón incluido en su interior u otro elemento/mecanismo de call to action. Y sí, las postales, sin importar su tamaño, también entran en esta categoría.

Pocas veces se incluye una carta con sobre de respuesta, ya que este formato suele funcionar mucho mejor con clientes existentes que conocen tus producto. Estos folletos se emplean, por norma general, para ofrecer cupones y ofertas de descuento que necesitan poca ayuda de un texto extenso. E, incluso, se pueden realizar composiciones realmente originales que conecten con la parte más emocional de nuestros clientes.

Expuesto lo redactado, piensa que el punto clave al seleccionar formatos de correo postal para tus campañas de marketing directo es, como ya hemos explicado, concentrarse en lo que tienes que ofrecer y a quién lo ofreces. A partir de aquí, plantea y estudia las opciones disponibles, sin pensar en cómo abaratar el formato y sí en cómo lograr rentabilizar la inversión y lograr tus objetivos ¿Quién sabe? Tal vez tu mejor opción de campaña de correo directo no se encuentre entre las tres aquí propuestas.

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En Giromail somos especialistas en campañas de marketing directo con formato de correo postal, por eso conocemos la opción más adecuada según las necesidades de oferta y público de cada proyecto. Así que, si estás pensando en comunicarte con tu target a través del correo directo, te invitamos a que te dejes asesorar por nosotros; verás cómo haremos girar tu mundo, ayudándote a hacer realidad aquello que se te resistía.